Cómo llevar a la posteridad una obra de arte de nuestro hijo

Estoy más que contenta, porque vengo de la escuelita de mi pequeño que tiene 4 años y tuvo su ceremonia de fin de cursos. Fue una gran fiesta, muy emotiva para las mamás, ya que al ver a tanto pequeñito hacer pirueta y media, con sus picardías infantiles, sencillamente nos vuelven a enamorar.

Una vez terminada toda la ceremonia en el teatro principal, nos llevaron a dar un tour a cada uno de los salones para apreciar el trabajo que los niños realizaron en el año.

Realmente resultó ser toda una galería de arte; entre Picassos y Vang Goghs nos sentimos. Es curioso ver desde otra perspectiva el trabajo de los niños: el montaje que realizaron las profesoras resalta cada uno de sus trabajos, logrando expresar cada sentimiento que tuvo el pequeño durante su ejecución.

Claro que las mamás nos sentimos como “pavorreales” al ver el trabajo de nuestros hijos, sólo que el apreciar el conjunto, unido por lo armonioso de los colores, texturas, luces y sonrisas infantiles que nos mostraban con una enorme sonrisa de satisfacción sus trabajos, hizo que esta exposición valiera oro.

dibujo

Mi vista se fue posando en cada una de las composiciones que lograron las maestras hasta que llegué a un rinconcito donde justo estaba el trabajo de mi hijo. Lo habían colocado sobre un material algo rígido para que resaltara y así fue, captó toda mi atención sin saber que era obra de mi pequeño.

La directora nos pidió que, para apreciar todos los papás los trabajos, pasáramos hasta el día siguiente por la carpeta propia de nuestros hijos. Cuando recogí los materiales, consulté a la maestra sobre cómo logró exponer de esa forma el trabajo de mi hijo, ya que quería realizar lo mismo en casa.

Me sugirió que para preservar los trabajos de mi peque, los llevará a que los cubrieran de acrílico transparente en aerosol de secado rápido y así lograrían salvarse de la intemperie y una idea que pudiera ser útil para preservar aún más sus obras de arte era escanearlas profesionalmente.

Una vez escaneadas, entonces se pueden llevar a una impresión sobre rígidos, esto es, imprimirlas y montarlas ya sea en materiales plásticos, metacrilato, metales, cartones o maderas.

Esto último me recordó el sitio de Insta Arte, en donde desde mi computadora puedo elegir la foto, el tamaño, diseño y materiales para que ellos, una vez con toda esta información, procedan los trabajos y llevan la obra terminada hasta la casa.

Así que elegimos entre todos las obras que estarían adornando la pared de nuestra sala y nos lanzamos a realizar nuestro pedido.

No puedo expresarles la brillantez de emoción en los ojitos de mi hijo al saber que parte de su trabajo realizado en la escuela estaría ahora adornando la casa. Me abrazo fuertemente y me dijo: “Te amo mamita y en el próximo año haré un dibujo enorme sólo para ti”.

Son esos breves segundos que se quedan fijos en nuestras memorias y logran que todo valga la pena. Ahora mi pequeño artista luce sus obras en casa, convirtiendo nuestro hogar en toda una galería de arte.