Pasos para elegir el granito para cocinas

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La cocina es un lugar especial. Al menos así lo fue durante muchos años en las familias de mis abuelos e incluso en la mía.

En la cocina es donde se concentraban los sabores y las sazones de los amantes de la cocina, ya que no solamente mis abuelitas o mi mamá cocinaban.

Los hombres de la casa también tenían sus “encantos culinarios”, por lo que era el lugar de reunión.

Durante los preparativos de la comida, sea cual fuese el momento, siempre era un grato momento para platicar, probar y picar entre comidas.

Justo era el momento en donde mis abuelitas me daban a probar ciertos alimentos o era la encargada de dar el visto bueno para tal o cual platillo.

Vaya, no tengo que explicarte la sensación cuando el tema era un pastel o un postre. Sencillamente había un aroma cautivador que salía de ese monasterio que era la cocina y se alojaba por todos los rincones de la casa.

Sencillamente, este lugar es y será un punto focal e importante para mí y mi familia.

Justo por estos gratos recuerdos, ahora que estoy realizando los ajustes y mantenimiento de lo que será mi primera casa, ya como mujer casada, hemos decidido mi esposo y yo que la cocina tomase ese punto importante dentro de nuestro hogar.

Cuando buscamos nuestra casa, este era un punto relevante que debía cumplir: el espacio debería ser amplio, para que cupiese toda una cocina cómoda en la cual preparar los alimentos, así como un antecomedor para disfrutar de este espacio.

Bueno, ya que nuestra casa cumplió con este requisito, ahora es tiempo de ponerla “guapa y funcional”, y en estos momentos estamos dándole nuestros toques personales a la cocina.

En lo personal me encanta el granito para cocinas, ya que este tipo de piedra le da cierta elegancia a este espacio.

Ahora bien, al ser una piedra caliza, es importante elegir adecuadamente un granito para la misión que tendrá en la cocina.

He aquí lo que seguimos para elegir de la mejor manera nuestra encimera de granito:

  • Definitivamente nos asesoramos de profesionales en este ramo, como Mármoles Arca, ya que con su guía la elección se facilita en cuanto a la calidad, cuidado y mantenimiento de esta hermosa piedra.
  • El elegir también a un fabricante de confianza, que garantice la calidad y que trabaje junto a tu diseñador o el equipo que te hará la reforma es también un punto clave, así no sólo se estará mucho más tranquilo sobre la compra del producto, ya que al no ser exactamente económico, lo que se busca es que sea de calidad y se ajuste a lo que se busca.
  • Con una buena guía del especialista, es más sencillo determinar el color de granito que se desea. Esto ayuda a limitar la búsqueda a un campo más certero.
  • Un punto muy importante a considerar es que, una vez elegida la piedra, no sólo se vea una muestra pequeña de la misma; es importantísimo ver la pieza completa. De este modo se podrá determinar si es de tu total agrado, tanto su diseño y colores naturales, para ver si se aproxima a lo que esperas y deseas. Recuerda que una vez finalizado el trabajo será muy complicado y costoso elegir una nueva pieza si no quedas del todo complacido.
  • Junto al punto anterior, las medidas de la encimera son más que importantes, porque una vez cortada y tratada la piedra, sencillamente no hay marcha atrás.
  • Como parte fundamental de estos puntos, tu asesor profesional te debe dar las mejores pautas para elegir a su vez el tipo de acabado que tendrá el granito para tu cocina, ya que existen variantes en el mercado. Escucha la opinión de tu especialista y elige finalmente el más adecuado para tu hogar.

Muy bien, pues con esta lista en mano y después de visitar algunas casas especializadas, ahora estamos más que contentos por los resultados que veremos en nuestra cocina.

Ya estamos ansiosos por disfrutarla en familia.

Cuando de cumpleaños se trata… ¡cuidado!

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Las fiestas de cumpleaños siempre son motivo de festejo y en algunas ocasiones se antoja hacer que dicho festejo sea inolvidable o al menos muy especial.

Si se trata de fiestas de niños, es enredado pero al menos las opciones están muy claras, pues seguramente se requiere de:

  • comida para niños,
  • comida para adultos,
  • un show, que varía según los gustos de los niños, y entonces vienen los Minions, algún superhéroe o las Princesas de Disney,
  • pastel, piñata y un dulcero que puede o no tener un juguete.

Aun cuando es laborioso, es sencillo saber lo que se necesita.

Evidentemente, si se trata de unos padres que desean ser originales o en donde la presión social o familiar es muy fuerte, pues harán alguna variante con mayor o menor lujo.

Recuerdo alguna vez que nos invitaron a la fiesta de un niño que cumplía un año de edad. Es obvio que el niño ni se enteró de por qué todo mundo andaba bailando y bebiendo como en cualquier fiesta de adultos.

En mi opinión, vale la pena hacer fiesta cuando el festejado se entere de que hubo fiesta.

Cuando la edad va aumentando, las cosas se van complicando un poco, porque cuando la fiesta es para un adolescente, entonces las cosas pueden tener cualquier final.

Si se trata de una fiesta de cumpleaños de un joven adolescente, seguramente preferirá no hacer nada, pues al invitar a sus amigos a la casa a celebrar, ya sea su mamá, su tía o alguien más, se asegurará de contar alguna anécdota embarazosa acerca de la niñez del festejado.

Cuando el festejo es de una joven adolescente, entonces habrá dos resultados. El primero de ellos es que a regañadientes del festejado, la mamá, la tía o la madrina se encargarán de hacer adornos para la casa, que seguramente no le gustarán a la festejada. Llegarán sus mejores amigos y la rodearán en todo momento, a pesar de que familiares y amigos la tratarán de felicitar.

El segundo resultado que puede suceder es que no haya fiesta, porque desesperó a su mamá cuando a todo respondía “¡Ash!”.

Si aumenta la edad y nos vamos a los inicios de la universidad o cuando comienzan a trabajar, como que la creatividad se les enciende y ahora sí tratan de hacer algo diferente.

A un sobrino que decidió hacer su fiesta con amigos de la universidad, se le ocurrió llevar servicios de crepas y otro de helados para eventos, y todos quedaron muy a gusto, además de que fue algo “original”, literalmente dicho por ellos.

Pareciera que con el tiempo las cosas van mejorando. Creo que a partir del festejo de los 40 o 50 años, las cosas se vuelven a salir de control.

Una de las amistades de mi tía, que son familias de recursos, decidió que como llegaba a los 50 años y ella ya no pensaba cumplir más (o al menos decir que tenía más), se fue con sus amigas más cercanas, a festejar a Las Vegas.

De los festejos más allá, creo que los más complejos son los de las Bodas de Oro, esto es 50 años de casado.

Esos festejos son como la fiesta del Grito de Independencia en el Zócalo, pero la simple narración del mismo requiere de otro espacio completo.

En fin, la idea es que cada festejo es un mundo de opciones y anécdotas.