El material más amigable para decorar tu casa

Remodelar el hogar es una tarea que puede resultar hasta terapéutica. Porque a veces, todo lo que hace falta para tener una nueva perspectiva y ver las situaciones con un poco más de optimismo es dar un tomo más luminoso a la pared o cambiar la disposición de los muebles.

Sin embargo, muchas personas desisten de proyectos como estos porque los consideran muy costosos. Comprar pintura, papel tapiz o hasta muebles puede ser un gasto realmente elevado. Pero la buena noticia es que no hace falta invertir grandes cantidades para transformar el ambiente de tu hogar. Puedes ahorrar mucho haciendo las decoraciones por tu cuenta y con ello también tendrás la oportunidad de relajarte y salir de la rutina.

Uno de los materiales más económicos, resistentes y amigables para hacer manualidades es el fieltro. Una de las particularidades de esta tela es que no se fabrica a partir del cruce de trama y urdimbre, es decir, no se teje, como la mayoría de los textiles. Lo anterior lo hace impermeable y resistente a los desgarres. Otra de sus ventajas es que se puede teñir con colorantes, por eso es que podemos encontrar fieltro en una gran variedad de colores.

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El fieltro se fabrica con fibras de lana o con una mezcla de lana y rayón; este último compuesto resulta más suave y es ideal para la fabricación de juguetes, ropa, sombreros y hasta joyería. En la decoración de tu hogar puedes emplear el fieltro para elaborar cojines, carpetas o manteles individuales. También puedes hacer flores para crear arreglos. Y ningún material es tan navideño como el fieltro; desde adornos para el árbol, hasta renos y muñecos de nieve para decorar el cuarto de los niños, todo se puede hacer con fieltro.

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La presentación de este material es en láminas de distinto grosor, así que tienes variedad de opciones para elegir, según el tipo de manualidad que quieras hacer. El fieltro más delgado es recomendable para los trabajos en los que debes doblar o curvar para dar forma, como los muñecos y juguetes. Sin embargo, el fieltro más grueso puede volverse maleable con sólo aplicar algo de vapor; así es como se pueden ocupar láminas más resistentes para hacer bolsas, sombreros y hasta calzado.

Si te animas a crear tus propios elementos decorativos para el hogar con fieltro, hay algunas herramientas básicas que te conviene conseguir para manipular el material más fácilmente:

  • Cutter circular: para hacer cortes rectos y precisos. Coloca la lámina de fieltro sobre una superficie dura y con ayuda de una regla, corta las piezas y figuras que necesites.
  • Tijeras de hoja afilada: para recortar formas curvas.
  • Máquina troqueladora: para recortar círculos, estrellas, flores y todas las formas que te imagines.
  • Pistola de silicón: para unir las piezas de fieltro tienes la opción de coserlas o pegarlas; si optas por esto último, el silicón es el pegamento ideal.

Además de emplear las láminas de fieltro tal como se compran en las tiendas, se puede aplicar la técnica denominada “enfieltrado”, para darle un aspecto distinto. Para hacerla, necesitas una aguja gruesa y una superficie porosa, como una esponja. Coloca el trozo de fieltro sobre dicha superficie y pínchalo con la aguja de manera repetida y constante, para entremezclar las fibras. El resultado será una textura más suave, que te permitirá manipular el fieltro para formar esferas, pétalos de flores y todas las formas que se te ocurran.

Ahora que conoces todas las ventajas y facilidades que te da este material, inspírate con una revista de manualidades y reinventa la decoración de tu hogar con fieltro.

No hay belleza sin salud

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El viernes pasado recibí una llamada de mi mejor amiga. No tenía mucho tiempo para platicar, así que sólo me preguntó si estaba libre el sábado, para que la acompañara a ver a un bariatra en la Condesa. De inmediato le confirmé que podía ir, aunque no sabía bien con quién ni en qué clase de lugar acabaríamos. Intuí que se trataría de un especialista, pero la palabra no me resultaba familiar y conociendo a Claudia, lo mismo podía ser un nuevo instructor de meditación que algún tipo de cuidado para su perro.

Tal vez fue por su extrañeza, pero la palabra no se me olvidó, así que cuando llegué a casa y al fin tuve un rato de ocio, cedí a la curiosidad y la busqué en internet. Me sorprendí al descubrir que el bariatra es el médico especializado en el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso. Lo que llamó mi atención fue que dicha especialidad sea tan poco difundida y prácticamente desconocida por la población en un país como México, donde más del 70% de los adultos padecen estas enfermedades.

Al igual que muchas otras personas, yo pensaba que el profesional indicado para llevar tratamientos de control de peso era el nutriólogo y que para padecimientos relacionados, como la diabetes o la hipertensión, se acudía con el médico general o con especialistas como el endocrinólogo y el cardiólogo. No imaginara que hubiese alguien específicamente capacitado para tratar el sobrepeso.

Pero gracias a la breve y enigmática llamada de mi amiga, descubrí varios datos interesantes acerca de la bariatría:

  • La palabra se compone de la raíz griega bari, que significa “peso” y los sufijos –iatr: “tratamiento”, e –ia: “relativo a”. Por tanto, la bariatría es la ciencia relativa al tratamiento del peso, y más específicamente, del sobrepeso y la obesidad.
  • Para ejercer esta disciplina, es necesario estudiar la licenciatura en medicina y posteriormente, hacer un posgrado en bariatría. Esto quiere decir que los bariatras son médicos especializados, como los cardiólogos, los dermatólogos o los oncólogos.
  • El bariatra no sólo considera la dieta y el ejercicio como recursos para controlar el peso. Antes que nada, evalúa el estado de salud del paciente y ordena todas las pruebas que sean necesarias, para saber qué ocasiona su problema de sobrepeso. Con base en los resultados, determina el tipo de dieta y ejercicios que le ayudarán y cuando sea necesario, también puede recetarle medicamentos.
  • La bariatría es una especialidad distinta de la nutriología. Esta última sólo abarca el aspecto de la dieta y el acondicionamiento físico, pero los profesionales que se dedican a ella no pueden evaluar otros aspectos del estado de la salud. El nutriólogo debe trabajar en coordinación con el médico y es este último quien decide cuál es la dieta más adecuada y por cuánto tiempo debe seguirse.

El sobrepeso y la obesidad suelen considerarse problemas estéticos. Por eso las personas buscan soluciones rápidas, como pastillas que aceleran el metabolismo o que disminuyen el apetito. Pero esos remedios casi milagrosos no tratan las causas de las enfermedades y sí pueden tener repercusiones negativas en la salud. Me agradó descubrir esta información, pues la auténtica belleza es la que refleja el bienestar de nuestro cuerpo y ánimo, y para conseguirlos, hay que empezar por cuidar la salud.